MADAYA: LA INTERMINABLE PROPAGANDA MEDIÁTICA DE LA OTAN CONTRA SIRIA

En un principio se dijo que Bashar al Assad estaba reprimiendo duramente las “manifestaciones pacíficas” que se estaban produciendo por todo el país en contra del “régimen sirio” bajo el eufemismo de una “Primavera Árabe” [1]. Más tarde se acusó al gobierno de bombardear deliberadamente a su propia población civil. Después se inició una campaña de condena internacional contra el gobierno sirio al que acusaron de utilizar armas químicas contra civiles, incluidos niños [2]. Ahora se les acusa de estar matando de hambre a la población siria de forma cruel e inexplicable.
 
Estos mismos medios hegemónicos negaron y ocultaron durante años la presencia de decenas de grupos “terroristas yihadistas” en Siria. Según ellos existía una “revuelta popular” contra el “régimen sirio”; nada más. Después afirmaron que existía un conflicto étnico-religioso en Siria, donde supuestamente se reprimía la libertad de culto justo en un Estado cuya Constitución lo define como laico. Finalmente parece que se decantan por definir lo ocurrido en Siria como una “guerra civil”, aunque son incapaces de explicar quiénes son los dos bandos de ciudadanos sirios que supuestamente se están matando entre sí o por qué existen miles de mercenarios extranjeros en el país. Hoy en día los gobiernos y medios occidentales que durante años lo negaron reconocen la presencia de terroristas en Siria, aunque lo hacen paradójicamente para culpar al “régimen sirio” de su presencia, y difunden y amplifican las atrocidades de estos grupos terroristas en Siria e Irak – principalmente las del llamado “Estado Islámico” – para justificar un “cambio de régimen” en Siria a través de una intervención militar de la OTAN y sus aliados en la zona.
 
Las mentiras se suceden y el relato oficial occidental va variando en función de su agenda política y de los movimientos geopolíticos que se desarrollan en Oriente Medio y a nivel internacional. Todo ello sin que los gobiernos occidentales y los medios corporativos se sientan aludidos y obligados a explicar el porqué de sus contradicciones y sus virajes en su discurso.   
 
Todas estas acusaciones que citaba anteriormente contra el legítimo gobierno sirio, van acompañadas de vídeos, fotos, informes de organizaciones humanitarias y grandes declaraciones políticas que se difunden masiva y coordinadamente por las grandes agencias de noticias y medios corporativos occidentales para tratar de conmover y movilizar a los ciudadanos en contra del gobierno de Siria y aceptar una posible “intervención humanitaria” de la OTAN, al igual que ocurrió anteriormente en Libia donde se aplicó el mismo patrón que ahora se aplica en Siria. En la mayoría de los casos se utilizan imágenes y vídeos falsos de víctimas y crímenes que ni siquiera se corresponden con hechos sucedidos en Siria. En otros casos sencillamente se manipulan dichas imágenes o se le adjudica sin más su autoría al “régimen sirio”. Todas estas mentiras se han ido cayendo una tras otra con el paso del tiempo, y las pruebas y evidencias de todo ello han sido publicadas por diversos analistas y medios alternativos desde 2011. [3]
 
El más reciente ejemplo de esta propaganda de guerra es el caso de “la hambruna en Madaya”. Según la versión oficial presentada por los medios hegemónicos occidentales, el “régimen sirio” mantiene cercada la ciudad de Madaya impidiendo que la población civil abandone el lugar y que llegue la ayuda humanitaria internacional para esas miles de personas inocentes que se mueren literalmente de hambre. Todo esto, como decía anteriormente, se acompaña de fotos y vídeos de extrema dureza que en la mayoría de los casos son falsas o están manipuladas [4] y que buscan conmover a las sociedades occidentales. Esta es básicamente la “verdad irrefutable” que todos los medios corporativos repiten. Nadie explica sin embargo el contexto en el que se desarrollan los hechos ni aportan más información que nos permita entender lo que ocurre realmente. Lógicamente su función es precisamente esa: mantenernos desinformados para dirigir nuestra opinión.
 

Los medios occidentales se “olvidan” de explicarnos que la ciudad de Madaya está ocupada por cientos de terroristas pertenecientes a grupos takfiris como el llamado Estado Islámico, el Frente al Nusra o Ahrar al Sham que huyeron de la ciudad vecina de Zabanadi tras ser derrotados por el Ejército Árabe Sirio. Son estos grupos terroristas – que no olvidemos que están apoyados y son utilizados desde un principio por las potencias occidentales para derrocar a Al Assad [5] – los que mantienen secuestrados a los habitantes de Madaya y de otras muchas ciudades sirias (hasta 15 ciudades según informa el corresponsal en Damasco del canal Telesur) e impiden su liberación para poder utilizar a estos hombres, mujeres y niños como escudos humanos. Estos terroristas llegados a Siria desde diversos países, y que son definidos cínicamente por gobiernos y medios occidentales como “rebeldes sirios”, secuestran también la ayuda humanitaria y los alimentos que envía tanto la ONU como el gobierno sirio de Al Assad para luego revenderla a precios desorbitados. Estos terroristas que trabajan al servicio de la OTAN como escuadrones de la muerte, disparan contra aquellas personas que intentan huir de la ciudad, llegando incluso a colocar minas en los alrededores para evitar que los civiles huyan [6].

 
El mediáticamente famoso “cerco sobre Madaya” que lleva a cabo el gobierno sirio no busca castigar gratuitamente a la población civil siria, tal y como nos dan a entender los grandes medios, sino que su función es evitar que sigan entrando más terroristas llegados de aquellas ciudades donde están siendo derrotados. Unas derrotas que se han multiplicado desde que se inició la intervención antiterrorista de Rusia en Siria, que está eliminado físicamente a los terroristas y minando una de las fuentes de financiación más importantes del Estado Islámico: la venta de petróleo robado a través del régimen cómplice de Erdogan [7].
 
Al contario de la mitificada imagen que difunden los grandes medios internacionales, no es el “tirano” y “dictador” Al Assad quien ha enloquecido y está matando de hambre sin ninguna explicación a su población; sino que son precisamente sus enemigos, los terroristas yihadistas que actúan en Siria para derrocarlo, quienes bloquean la ayuda y matan de hambre a la población civil. Cualquier lector que conozca estos datos y aplique el sentido común llega a la conclusión de que no hay nadie más interesado en liberar a la población secuestrada en Madaya que el gobierno sirio y su presidente. Si eso sucediera el ejército sirio aniquilaría al instante a los terroristas que se ocultan como ratas detrás de las víctimas inocentes secuestradas en Madaya. Los terroristas también lo saben, por eso el problema se ha enquistado y tiene difícil solución.
 
Los únicos que pretenden deformar esta realidad para que encaje en el relato manipulado que nos vienen contando desde 2011 son los gobiernos, las organizaciones “humanitarias” y los grandes medios que siguen la agenda de la OTAN en Oriente Medio, siempre bajo la supervisión de las grandes corporaciones occidentales que trabajan en la sombra.
 
Ante estos hechos me surgen algunas preguntas retóricas: ¿cómo nos explican desde las tribunas mediáticas más difundidas, que el “régimen sirio” no haya bombardeado todavía a estas alturas a los terroristas y a la población civil en Madaya si, según su versión, el “régimen” lleva bombardeando a la población civil y a la “oposición moderada” desde el año 2011? ¿por qué iba a dejar el “régimen de Al Assad” que este problema de Madaya se le enquistara y fuera utilizado mediáticamente por sus enemigos en su contra? ¿tan idiota se ha vuelto de repente el “dictador sirio”? ¿cómo es posible que si el culpable de la hambruna en Madaya es el “régimen de Al Assad” no hayamos visto morir de hambre a ningún terrorista en Madaya? ¿acaso nos quieren hacer creer que Al Assad mata de hambre a sus civiles y alimenta a los terroristas que pretenden asesinarlo? ¿por qué si Al Assad está matando a su pueblo, cientos de habitantes de Madaya – y de otras muchas ciudades – que lograron escapar de los terroristas, huyeron hacia las posiciones del ejército sirio a pedir ayuda? ¿por qué miles de manifestantes sirios están en las calles apoyando a un gobierno que les asesina? ¿por qué en plena “guerra civil” los sirios votan mayoritariamente a Al Assad si éste les asesina y bombardea”?

La elección presidencial siria ha sorprendido tanto a los sirios como a sus aliados y sus enemigos. La consulta, que los presentes en el terreno califican unánimemente de sincera, se concretó con la participación del 73,42% de los electores, a pesar de que algunos no tuvieron la posibilidad de acudir a las urnas debido a la ocupación de los mercenarios extranjeros sobre una parte del país. El presidente saliente, Bachar al-Assad, obtuvo el 88,7% de los sufragios y fue reelecto por 7 años. [8]

 
Lo cierto es que la propaganda mediática de la OTAN no aguanta el menor análisis serio y riguroso de los hechos. Y el problema es que la mayoría de los ciudadanos occidentales se “informan” a través de estos grandes medios corporativos que sufrimos.
 
 

 

 
REFERENCIAS//NOTAS
 
[1] Las revueltas en Siria no son ni fueron una rebelión popular ni pacífica,- Mikel Itulain, ¿Es posible la paz? (1/5/2013)
[2] Falsificación de las pruebas sobre las armas químicas en Siria,- Documental, Armas Contra Guerras (15/7/2013)  [Puedes ver la 2ª parte de documental aquí]

[3] Para comprender lo que ocurre en Siria desde el inicio de la guerra de invasión en 2011, recomiendo la lectura de los diversos artículos e informes que ha publicado desde entonces el analista Mikel Itulain en su blog ¿Es posible la paz? Se pueden encontrar en su sección de Oriente Medio
 

 
 
 
[7] Turquía: la impunidad del régimen corrupto y terrorista de Erdogan,- El Mirador Global (10/12/2015)

[8] El pueblo de Siria ha hablado,- Thierry Meyssan, Red Voltaire (6/6/2014)

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  1. Loam

    No son pocos los ciudadanos occidentales que no se creen las falacias de los medios de incomunicación de la oligarquía imperialista. El problema es que éstos, además de mentir, sólo reflejan la opinión de adeptos y “creyentes”. Un círculo vicioso en el que desaparece por completo la voz de la disidencia. La máquina mediática es un arma de destrucción masiva, un tanque que no cesa disparar las 24 horas del día.

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  2. ADOLFO FERRERA MARTÍNEZ

    Sin duda que los medios de comunicación son “armas de destrucción masiva” y de adoctrinamiento general. Por eso el poder económico es el dueño de todos los grandes medios desde los cuales difunden su ideología. Por desgracia, aunque seamos muchos, todavía somos una minoría aquellos ciudadanos que nos informamos a través de otros medios alternativos más independientes. Sólo hay que salir a la calle y escuchar a las clases trabajadoras. Totalmente cooptados.

    Un saludo.

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