ESPAÑA: UN PACTO SOCIALDEMÓCRATA APADRINADO POR FELIPE VI Y BENDECIDO POR EL PODER ECONÓMICO



         Pablo Iglesias se reunió el 2 de marzo de 2015 con el embajador estadounidense en España, James Ostos, en un encuentro que el líder de Podemos calificó de “útil, productivo, cordial e interesante”.

Las siguientes palabras las pronunció Pablo Iglesias (Podemos) en julio del año pasado durante una conferencia en Madrid [ver vídeo] tras ser preguntado por un periodista sobre la situación en Grecia y la traición del gobierno de Tsipras a sus votantes:

 

“Lo que ha hecho el gobierno griego es tristemente lo único que podía hacer” (…) Podemos sólo sería capaz de “defender las mismas cosas que la democracia cristiana hizo hace 30 años” (…) “no mucho más que una reforma fiscal, la defensa de la educación pública y la desprivatización de la sanidad, no podemos hacer mucho más” (…) “lo único que podemos hacer es acumular un poco de poder administrativo para doblarle el brazo a los socialdemócratas y que giren, es lo único que podemos hacer”. [1]

 
Es decir, que muy al contrario de la imagen distorsionada que se difunde desde los grandes medios de comunicación y de lo que piensan incluso muchos de sus votantes, la intención de Pablo Iglesias y de los dirigentes de Podemos nunca ha sido romper con el sistema sino aplicar una agenda de carácter socialdemócrata dentro del mismo sistema, obedeciendo a la misma oligarquía financiera que obedece el viejo bipartidismo neoliberal, pero poniendo especial énfasis en las “políticas sociales” que, para ser más exactos, son realmente políticas paliativas que tratan de suavizar los daños que produce el propio sistema capitalista en su fase neoliberal. Su aspiración, a la vista de sus declaraciones y propuestas, no es lograr un Estado fuerte y soberano frente a los poderes económicos que lo debilitan, sino promover una especie de Estado “asistencialista” que ocupe aquellos lugares que el interés privado deja vacío y atienda a los sectores sociales excluidos por el sistema. En resumen, su objetivo es la aplicación de una agenda “reformista” dentro del mismo sistema y no la superación y erradicación del injusto y desigual modelo neoliberal dominante. Nadie cuestiona la “centralidad del mercado” sobre la economía.
 
No hay nada nuevo bajo el sol. El imperialista y neoliberal Francois Hollande ganó las elecciones en Francia con el mismo discurso “socialista” que prometía lo imposible: “compaginar las políticas de austeridad con políticas de crecimiento”. En su momento Hollande también fue presentado por los medios corporativos “progresistas” como un gobernante radicalmente “de izquierdas” que le doblaría el brazo a Merkel y haría girar 180º las políticas de la Unión Europea. Otra manipulación más del lenguaje político. El resultado ha sido un aumento del desempleo [2], más precariedad laboral, más recortes sociales [3], más desigualdad y más pobreza para clases trabajadoras francesas y europeas en su conjunto. Más tarde llegó la misma “revolución” a Grecia donde Syriza se rinde ante la Troika.

Ahora le toca el turno a España de la mano de Podemos. Pablo Iglesias repitió hasta la saciedad que ellos no buscaban ocupar “los sillones” que dejaban libres miembros de la “casta política” española. Ahora, sin que conozcamos ni un sólo punto del futuro programa “del cambio” conjunto que aplicarían y contradiciendo sus propias palabras cuando afirmó que no sería vicepresidente de un gobierno presidido por el tecnócrata Pedro Sánchez [4], ya se ofrece como vicepresidente de un posible gobierno con el partido neoliberal PSOE. Todo ello se hace por la “gobernabilidad del país”, por el “sentido de Estado”, por la “estabilidad política”, en definitiva, por el “interés general de todos los españoles”. O lo que es lo mismo, para asegurar la continuidad del régimen monárquico neoliberal y para no poner en peligro los negocios de los “inversores” y de la oligarquía financiera y empresarial.

Si finalmente hay acuerdo, la situación ante la que nos encontramos es la de un pacto socialdemócrata (PSOE-PODEMOS) apadrinado por Felipe VI y bendecido por Washington, Bruselas y el poder económico.

 

Desde principios de este año la cúpula de Podemos programa una serie de reuniones destinadas a enviar una fuerte señal para “apaciguar” a los mercados financieros y calmar las preocupación exteriorizada por influyentes círculos políticos norteamericanos. La operación empieza en febrero con un viaje de Pablo Iglesias a Estados Unidos; prosigue en marzo, con una amable reunión con el embajador norteamericano en España, se prolonga hasta mediados de abril con otra importante reunión con los representantes del Bank of América. La encargada de este revelador encuentro fue una antigua becaria de la Universidad de California, la socióloga Carolina Bescansa (*). Como se aprecia en solo tres meses Podemos efectúa un verdadero “rally político”; construyendo tres acontecimientos claves para perfilar el partido como una formación política seria y responsable ante el verdadero poder. [5] 

Un representante de Bank of America, junto a los dirigentes de Podemos Carolina Bescansa y Nacho Álvarez en abril de 2015. Según la propia Bescansa la cita “ha resultado de gran interés para ambas partes”.

¿Era este “el cambio” por el que tanto estaban luchando? ¿era esto lo que exigía el movimiento 15M en las plazas y calles de España? ¿todo “el cambio” queda reducido a un cambio de siglas y de nombres y a unas cuantas políticas de “rescate ciudadano”? ¿el problema era concretamente el Partido Popular o el problema es el modelo neoliberal dominante al que hay que derribar? ¿el problema no era el bipartidismo? ¿los miembros del PSOE ya no son “casta”? ¿es de izquierdas el tecnócrata Pedro Sánchez, ex-funcionario del Banco Mundial y del FMI? [6] ¿ha merecido la pena vaciar las calles y las plazas para que al final el PSOE vuelva a turnarse en el gobierno con el PP a cambio de conceder unas cuantas “ayudas sociales”? ¿o acaso Pedro Sánchez y la cúpula del PSOE se van a enfrentar a la Troika y a los dueños del IBEX 35? ¿cómo explica Pablo Iglesias tantas contradicciones en tan poco tiempo? ¿por qué tanta prisa por formar gobierno si, tal y como dijo el mismo Pablo Iglesias, un pacto de gobierno con el PSOE les “mataría” y “destruiría electoralmente”? 

“Más adelante el entrevistador propone: si Podemos es tercera fuerza, ¿pactaría con el PSOE como ha ocurrido en las autonomías? “Nos mataría”, contesta Iglesias. “Un Podemos con la fuerza suficiente como para exigirle al PSOE dos ministerios importantes y entrar en el Gobierno podría ser algo que nos diese experiencia, pero nos destruiría electoralmente. Igual que para el PSOE entrar en un gobierno con nosotros sería terrible”.” [7]

Lo advertí tras las elecciones generales del pasado 20 de diciembre en el artículo La izquierda perdió las elecciones en España. No hay cambio ni motivos para la alegría:

“Es ahora, tras la retórica electoralista, cuando se retratan realmente los partidos y sus dirigentes. La cuestión es muy simple: la izquierda no puede apoyar ni pactar con los partidos neoliberales que defienden un modelo de globalización capitalista que es incompatible con la democracia, la soberanía de los Estados, que ataca a los derechos de las clases trabajadoras, que pone en manos de las oligarquías la riqueza colectiva, o que utiliza las guerras de invasión y la muerte como método de dominio para mantener vivas sus economías. Debemos estar atentos a las posibles traiciones o al travestismo ideológico que se producirán en las próximas semanas apelando al “sentido de Estado” o la “responsabilidad” y la “madurez política”. En España habrá una nueva forma de hacer política de cara a la galería para aplicar las viejas recetas del Consenso de Washington, todo ello muy modernizado y barnizado por los gurús del marketing político-mediático.”

 
¿Acaso tiene algo que ver con los valores de la izquierda y con la democracia, el imperialismo y el neoliberalismo que defienden PP-PSOE? Izquierda Unida cometió en múltiples ocasiones el error de apoyar también a un partido neoliberal y pro-imperialista como el PSOE bajo el argumento de “impedir que gobierne la derecha”, sin que esto supusiera ningún giro a la izquierda del gobierno de turno ni mucho menos un cambio en el modelo económico y productivo del país. En estos momentos, pese a la lamentable experiencia que acumula IU al respecto, Alberto Garzón sigue coqueteando con la idea de apoyar a gobiernos neoliberales a cambio de unas cuantas políticas sociales que, aunque sean necesarias, no cambian en absoluto la estructura del régimen. Obviamente ni Podemos ni mucho menos IU han ganado las elecciones, y por tanto nadie puede pretender que se apliquen sus programas electorales. Pero se trata de ser coherente, honesto con los ciudadanos y de no ir modulando el discurso en función de los intereses particulares de cada partido y de la coyuntura política del momento. Las clases trabajadoras y demás víctimas del neoliberalismo, a las que dicen defender, no se merecen que las engañen por enésima vez en este país agitando la falsa bandera de “la izquierda”.

Los bloques ideológicos están muy bien delimitados en Europa y América Latina. Sólo hay que decidir en qué bando se está y a quién se defiende. La izquierda del siglo XXI es anti-neoliberal. Sus propuestas desde la oposición y sus políticas desde el gobierno si lo alcanza, deben ir encaminadas a la construcción de una alternativa clara y concreta al Neoliberalismo. Si la izquierda apoya a gobiernos neoliberales (como los del PP y el PSOE en España) o aplica esas mismas “políticas estructurales” o de “ajuste presupuestario” cuando gobierna (como el caso de Syriza en Grecia) pierde los valores tradicionales de la izquierda y se convierte en un instrumento más del poder económico dominante, interno y externo.

Es el modelo político y económico que se defiende a nivel nacional e internacional el que define ideológicamente a una formación política y a sus dirigentes. La socialdemocracia europea lleva décadas aplicando el mismo libreto neoliberal que los partidos conservadores o de derechas. El PSOE de España no es un partido de izquierdas ni mucho menos socialista. Hace décadas que dejó de serlo; concretamente desde que el siniestro Felipe González tomara las riendas del partido tras el Congreso de Suresnes en 1974. 

“Cuenta este oficial retirado que el SECED, los servicios secretos de Carrero Blanco, coordinados con la CIA, escoltaron a Felipe González para que consiguiera en 1974 la Secretaría General del PSOE en el Congreso de Suresnes. Fernández Monzón era entonces capitán en el SECED (Servicio Central de Documentación): “El SECED expide los pasaportes que permiten a Felipe González y a los suyos viajar a Francia y escolta al emergente político sevillano hasta Suresnes. En un restaurante de la calle madrileña de Santa Engracia hablamos con Felipe González, en presencia de Enrique Múgica, para garantizarle su viaje a Suresnes.” [8]

 

Un último detalle: en la comparecencia de Pablo Iglesias y otros miembros de Podemos del pasado viernes cuando se ofrecieron públicamente para alcanzar un pacto de gobierno con el PSOE, aparece José Julio Rodríguez, quien fuera Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) con el gobierno neoliberal de Zapatero durante la guerra de invasión contra Libia en 2011 (siendo Carme Chacón la “progresista” ministra de Defensa). No hace falta ser muy astuto para predecir que España, bajo un gobierno de coalición socialdemócrata PSOE-Podemos, seguirá apoyando y participando en las guerras imperialistas de USA/OTAN patrocinadas por las grandes corporaciones occidentales. “Primaveras árabes” las llaman ahora. 
 
 



REFERENCIAS – NOTAS
 
 
 
[4] Pablo Iglesias en julio: “No aceptaré ser vicepresidente de Pedro Sánchez” ,- laRepública.es (22/1/2016). También se puede ver en Youtube
 
[5] Podemos y un viaje al centro político,- Emilio Pizocaro (Mundo Obrero, 1/11/2015)
 
[6] Pedro Sánchez trabajó en Bosnia en la década de los 90 al servicio del FMI y el BM ,- Iniciativa Debate (12/11/2014)

[7] “Sorpassokización” ,- Manuel Jabois para el diario El País (23/1/2016)

[8] Carrero Blanco y la CIA fueron los padrinos de Felipe González en el PSOE,- José Manuel Martín Medem, publicado por Crónica Popular (10/5/2013). El artículo recoge los datos y la información escrita por el investigador Alfredo Grimaldos en su libro Claves de la Transición 1973-1986 (Para adultos) De la muerte de Carrero Blanco al referéndum de las OTAN.                


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  1. Mikel Itulain

    Muy acertado el análisis.
    Como el barniz se quedará en los medios de comunicación y no llegará a las fábricas. Veremos cómo reaccionan los obreros a los golpes que vienen y al enésimo engaño que se pretende.

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  2. ADOLFO FERRERA MARTÍNEZ

    Pues si, asistimos de nuevo a la política espectáculo difundida por los grandes medios. A la discusión de lo superficial, de lo aparente, del interés partidista y personal. El modelo económico y las estructuras sobre las que se sostiene no se cuestionan. Los sillones antes que las propuestas. Como ocurre en Grecia con Syriza, tras la frustración, volverán las manifestaciones de los trabajadores y excluidos a ocupar las calles.

    Un saludo Mikel.

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